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Los trabajadores agrícolas migrantes representan el sector más pobre de la clase trabajadora en los Estados Unidos. Las personas que cosechan las frutas y verduras necesarias para nuestro sustento diario viven y trabajan en condiciones inimaginablemente difíciles. Sus sueldos son los más bajos y sus trabajos son los más difíciles, mientras que las condiciones en las que laboran son las peores en todo el país. Los trabajadores migrantes siguen las cosechas y deben alojarse en viviendas desvencijadas. Otros se ven obligados a vivir dentro de sus automóviles o en los mismos campos en donde trabajan. Sus hijos asisten a varias escuelas durante el año y con frecuencia deben abandonar las salas de clase para trabajar junto con sus padres en los campos para asegurar la supervivencia económica de sus familias.

 

Estos trabajadores se exponen a diario a una gran variedad de indignidades. Deben enfrentar a empleadores que pagan sueldos por debajo del mínimo legal y que muchas veces deducen pagos de seguro social sin enviárselos al gobierno federal. Otras empresas cobran cantidades exorbitantes por viviendas para los trabajadores, lo cual endeuda a los obreros. Estos empleadores saben que los trabajadores no conocen el sistema lo suficientemente bien como para denunciarlos.

Abundan las tragedias. Hace varios años, trece trabajadores agrícolas migrantes fallecieron en un accidente automovilístico en California luego de que el camión en el que viajaban tras una jornada de diez horas chocara con otro vehículo a las cinco de la madrugada. El camión carecía de cinturones de seguridad ya que la ley estatal eximía los vehículos que transportaban a trabajadores migrantes del requisito de tener cinturones de seguridad.

 

La tasa de mortalidad infantil entre los trabajadores migrantes es un 25% más alto que el promedio nacional. Otros indicadores para los trabajadores agrícolas son peores que los de muchos países tercermundistas. Las condiciones con las cuales deben lidiar los trabajadores migrantes están en deterioro dado a los sueldos bajísimos de esta población.

SOBRE LOS TRABAJADORES AGRÍCOLAS